February 14, 2007 10:58 AM PST
La vida, que es obra de Dios, no se debe negar a nadie, ni siquiera al más pequeño e indefenso de los niños por nacer, mucho menos cuando tiene graves discapacidades. Al mismo tiempo, haciéndome eco de los pastores de la Iglesia que está en Italia, invito a no caer en el engaño de pensar que se puede disponer de la vida hasta el punto de "legitimar su interrupción con la eutanasia, quizá disfrazándola con un velo de piedad humana".